Libertadores II
— No hay material para reparar todos los daños, señor. Las velas no aguantarán. — ¡Cuerpo de Dios! —masculló el capitán—. Dejaremos el grueso de la compañía aquí y unos pocos iremos armados a buscar ayuda. De no volver en tres días que Santiago nos guarde a todos. Las órdenes para los que se quedaban … Leer más