El náufrago
Abrir los ojos rodeado de agua siempre es una sensación extraña. Si a eso se le suma la deshidratación, las marcas de la improvisada balsa en la espalda, el terror del naufragio y el hambre, la experiencia puede volverse totalmente insoportable. Por suerte, acercándose con el vaivén de las olas, se agrandaba la silueta de … Leer más