La foto
Veo la foto muy a menudo, casi todos los días. Es vieja y está algo desenfocada, pero me resulta imposible no mirarla. La guardo dentro de un libro, uno de…
Los catetos del Ritz
Marcos mira cómo Laura se mete en la boca las últimas dos olivas, que ha atrapado con gran habilidad con un sólo golpe de tenedor. Le estaba contando sus últimas…
Los señores que firman
Por mi trabajo he tenido reuniones con muchos. Los llaman testaferros u hombres de paja, pero para mí son los señores que firman. Ya se llamen Juan, Alfonso, Pepe o…
El fantasma del supermercado
Me he cruzado con él varias veces en ambas plantas del supermercado, y no puedo evitar que su figura se me quede en el rabillo del ojo. Que yo soy…
Un mercenario
Soy un mercenario. No de los que van a guerras o reparten estopa disparando a todo lo que se mueve como si fueran Van Damme o Stallone. El mío es…
Mi silo
Desde pequeño los vi ahí, quietos sobre el horizonte de los pueblos como titanes esperando a despertar cuando llegase su hora, y siempre me parecieron unas bestias impresionantes. Apartados, vallados,…
Quería
Quería levantarse pronto porque sabía que era lo mejor para marcar la pauta del día. Despertar temprano para aprovechar la jornada, desentumecerse, desayunar con calma, esas cosas que siempre decía…
Dos pillos
No tenían ni oficio ni beneficio, pero eran los mejores en lo suyo. ¿Qué era lo suyo? El sablazo. El timo. El robo de guante blanco. Aprovecharse del primo de…
No quiero pintar
No quiero pintar. Hoy no, no me apetece. El caballete me da urticaria. Es oler la pintura y pensar en el pringue que se me quedará en los dedos al…
Uniformes
— Ya era hora. — Y tanto. — Anda que te ha costado hacerme un hueco. — Chica, las agendas… La logística ha obligado a Marcos…









