La tía tacones
Siempre que se acercan las vacaciones de Navidad el aire se agita anticipando la tormenta. Los adultos se miran de reojo como el que mira por la ventana buscando las…
El asesinato
Al principio todo parecía normal. El fortissimo sobrecogió al público, y la vibración de las cuerdas, el empuje de los vientos y la violencia de la percusión murieron en un…
La serie
Sobre todo me acuerdo de la música. La de los créditos iniciales. El resto son recuerdos vagos de situaciones, personajes y quizá, con suerte, algún diálogo. Me acuerdo de eso…
La fotógrafa
Muchos me preguntan de dónde viene lo mío. Lo de quedarme quieta durante horas esperando a que la luz, porque fundamentalmente lo mío es una cosa de luz, haga su…
Un pelo
Media hora de afeitado con maquinilla, repaso con peine y tijera y retoque final de patillas y cuello con la cuchilla. Después ducha, exfoliado de piel, mascarilla y crema hidratante….
La muerte
Vuelvo a temblar. Estoy perdido en alguna esquina del infierno —porque esto tiene que ser el infierno—, me han robado el alma y soy el nuevo capricho de un súcubo….
La pareja del balcón
Todas las mañanas me levanto a las siete, me lavo la cara, me pongo el abrigo y saco a Brinco a pasear. Caminamos por el barrio haga frío o calor,…
La manifestación
Hay banderas, muchas banderas. De diferentes tamaños y formas, unas con la clara estampa de la profesional fabricación en serie y otras hechas en casa. Ahí se nota quiénes son…
La tienda
Entrar allí era como entrar en el siglo pasado. Las paredes de la tienda estaban pintadas de un color extraño, ni blanco ni gris, ni claro ni oscuro, aumentada su…
Dos chicas
No hay más que verlas para saber cuál es su objetivo: hoy han salido a matar. Sus ropas, sus miradas, sus gestos… todo en ellas da a entender el propósito…









