La crítica
Se preparó un té con la parsimonia habitual. Agua a noventa y cinco grados centígrados exactos, una cucharadita de té negro, otra de azúcar moreno y una galletita de canela para después. Con mano firme y cuidado de que nada se derramase llevó la humeante bebida al despacho, a la mesa donde el ordenador ya … Leer más