Un museo de andar por casa
Cuando abrí la puerta lo primero que me recibió fue el olor. Y eso sólo significaba papeleo. Nada más recibir la llamada me lo imaginé: vecino solitario y mayor, que apenas sale de casa, se deja las persianas bajadas durante días. Afortunadamente no tenía ningún gato que le mordisquease los pies. Estaba caído en el … Leer más