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Luditt

Esa es la pregunta que todo el mundo en internet se hace: ¿Quién es Luditt?

Se dice que su primera aparición tuvo lugar en el año dos mil veintiséis, haciendo que una inteligencia artificial contable acabase siempre sus cuentas diez cifras por encima del cálculo real. Daba igual la operación: el error siempre era el mismo.

Esa primera actuación fue el pistoletazo de salida para las siguientes: un creador de imágenes que siempre borraba las caras, un call center que tardaba en responder mucho más de lo normal, un redactor de texto que incrustaba la palabra “pero” cada ocho palabras… Poco a poco distintas inteligencias artificiales fueron afectadas por estos fallos sistemáticos, llevando a multitud de empresas a denunciar a sus proveedores.

La noticia no llegó a los medios hasta que una importante empresa de armas se vio afectada por un fallo similar. La política de sustitución de personas por inteligencia artificial se puso en entredicho; los modelos productivos se repensaron pese a que el avance de la tecnología era imparable.

Los informáticos de todas las empresas de inteligencia artificial afectadas no tardaron en poner sus descubrimientos en común: sus programas no fallaban, estaban siendo atacados. En todos los centros de datos aparecía la misma frase incrustada entre el código una y otra vez: Los luditas han vuelto.

Pronto fue la policía la que tuvo que intervenir, buscando a ese grupo de neoluditas que, como hicieron los originales en el siglo XIX, se estaban rebelando contra la tecnología para evitar la pérdida de empleos. Solo que esta vez no se liaban a golpes con máquinas de vapor; el campo de batalla era el ciberespacio, y el enemigo tenía nombre propio: Luditt.

El manifiesto de Luditt empezó a moverse por la red. Primero dijeron que era un bulo, incluso algún periodista sugirió que estaba creado por inteligencia artificial sin caer en la ironía de su exclusiva. Sin embargo la realidad era tozuda, y la cruzada contra el desarrollo tecnológico no había hecho más que empezar.

Desde entonces la pregunta sigue siendo la misma: ¿quién es Luditt? Se dice que no es un solo hacker, sino que son muchos. Un hilo de X sugiere que es el propio Satoshi Nakamoto luchando por el pueblo desde otro frente. Nadie lo sabe. Lo que sí es seguro es que se le acusa de terrorismo informático, de ser un delincuente que quiere acabar con la inteligencia artificial. Y con esa acusación han llegado sus detractores y sus fieles.

El movimiento neoludita está haciendo de Luditt un nuevo héroe mientras las grandes multinacionales presionan a los gobiernos para que le den caza. Frases de su manifiesto han pasado de las pantallas a pintadas en paredes de edificios gubernamentales. Unos las fotografían, otros las borran.

La ruptura social está en marcha.

Las calles arden.

Y la pregunta quizá ya no sea quién es Luditt, sino a quién beneficia su existencia.

 

Foto de portada: ©Pexels

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¡Disfruta de la lectura!

1 comentario en «Luditt»

  1. Genial!!!! Un relato que me parece tan real como la vida misma. La IAS nos comen la cabeza constantemente.
    Que recuerdos, donde todo el mundo se comunicaba con el boca a boca, hablando simplemente, no volverán, o yo no lo veré.
    No solamente el relato si no que te quedas ahí, dándole vueltas a lo que escribes, cosa que me alegro.
    El domingo se hace más atractivo.
    Muchas gracias por tus relatos.
    Un abrazo

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