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Soy Escritor

Yo, Ernesto del Olmo Andújar, con dirección fiscal en calle Luis Vives 13…

El peso en el estómago va aumentando conforme las palabras aparecen en la pantalla del ordenador. Es el punto de no retorno, el cierre de un capítulo amargo de mi vida que debí haber concluido hace mucho tiempo. Las condiciones no son las ideales, pero no puedo seguir así, viviendo con estrés cada día, con la angustia de necesitar un cambio y no atreverme a dar el paso. Una angustia doble que me anima a saltar al vacío y regalarme una oportunidad al tiempo que me hace aferrarme a la seguridad de mi actual empleo. Dos angustias, poderosas ambas, cada una en un plato de la balanza impidiéndome dormir por las noches.

… sirva el presente escrito para comunicar la decisión de causar baja voluntaria de mi puesto de trabajo…

Levanto la vista del portátil y miro a mi mujer, que me sonríe desde el sofá acariciando su barriga de siete meses. Se agota rápido, le duelen la espalda y los tobillos y a pesar de ello ha sacado las fuerzas que yo no tengo para animarme a dejar mi empleo. Sabe que no soy feliz desde hace varios años, pero dice que nunca me había visto así de mal. Y yo que intentaba ocultarlo todo lo que podía… Tenemos dinero ahorrado para salir adelante durante una temporada pero el camino que voy a tomar es incierto, lo cual añade un peso más sobre mi conciencia. Sé de lo que soy capaz y que puedo conseguir lo que quiera, pero… ¿podré lograrlo?

…por lo que les anuncio que será mi último día de trabajo el 1 de septiembre de…

Quiero ser escritor. Mejor dicho, quiero vivir de la escritura. Dedicarme a ella y poder disfrutarla, no como ahora que solamente consigo robar algunos ratos para luchar, párrafo a párrafo, con mi siguiente novela. Esperando a que un editor se decida a darme una oportunidad. Una oportunidad, no pido más. Sé que puedo, pero no sé si el plan saldrá bien. Mis amigos dicen que es una locura, algunos incluso me miran con lástima, pero la desesperación que siento me obliga a intentarlo. Total… ¿qué es lo peor que puede pasar?

Atentamente, Ernesto del Olmo Andújar

Respiro hondo en una mezcla de alivio y resignación. Mañana entregaré la carta probablemente sorprendiendo a mi jefe, que no comprenderá las motivaciones de mi decisión. Nunca he dejado entrever que estoy a disgusto, trabajando como uno más en la empresa sin quejarme en ningún momento. Intentará negociar un aumento o un proyecto más importante –si es que quiere que me quede, claro– pero no es eso lo que necesito. No me mueve la ambición o el dinero, sino la búsqueda de la libertad que necesito para guiar mi vida por donde creo que debe de ir. Libertad para escribir. Para embarcarme en mi propia aventura aun a sabiendas de los riesgos que entraña.
Tengo treinta y siete años, una mujer en paro y un hijo en camino. Y soy escritor.

¿Qué puede salir mal?

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