fbpx

Si marco este gol

Si marco este gol ganamos el partido. Muy mal tiene que darse para no ganar. Minuto ochenta y siete, penalti a dentro y a defender.

Miro al entrenador, que me pide calma desde el banquillo.

Si marco este gol renovarán al entrenador, que se lo merece y mucho. Así podrá seguir reformando la casa de sus padres en el pueblo. Se lo merece por cómo cuida de sus padres.

Respiro hondo y miro a la grada. A la gente sacudiendo las banderas y gritando.

Si marco este gol me convertiré en el héroe de todo el país, en el que consiguió llevar al equipo a lo más alto. El que templó los ánimos cuando todo dependía de este momento. Cuando el portero se hizo grande y la portería pequeña. Mi nombre pasará a estar cincelado en letras doradas en la historia del fútbol.

Si marco este gol se olvidarán del mano a mano que tuve en la primera parte, el que mandé más cerca del banderín de córner que de la portería. Se olvidarán pero seguiré habiéndolo fallado. Como fallé en el anterior partido, y en el anterior, y en el anterior. Porque fallo mucho pero, por suerte, el entrenador sigue confiando en mí.

El árbitro me pide que me acerque al punto de penalti. Siento que me muevo a cámara lenta.

Si marco este gol todos nuestros seguidores podrán celebrar hoy, pero no puedo evitar pensar que mañana volverán a tener los mismos problemas de siempre. Que mi gol podrá hacerles felices hoy, pero su situación no habrá cambiado por mucho que ganemos.

Todos mis compañeros están fuera del área. Allí, a lo lejos, creo ver a mis hermanos en la grada.

Si marco este gol mi padre lo celebrará. Está apagado desde que murió mamá, así que esto podrá animarle aunque mañana vuelva a levantarse tan triste como siempre, echando de menos a la mujer que le acompañó durante cuarenta años de vida. Mi madre. Este gol no me devolverá a mi madre.

Miro al balón. Luego al portero. Respiro hondo.

Si marco este gol terminaré la temporada hoy, cerraremos la convocatoria y me iré de vacaciones dos semanas con mi familia. Si no marco este gol también. Dentro de un mes me reincorporaré a mi equipo y entrenaré comprometido con estar listo cuando empiece la nueva temporada.

Suena el pitido. Doy cuatro zancadas y le doy a la pelota tan fuerte como si la odiara.

Si marco este gol el mundo seguirá girando… pero seremos campeones del mundo.

 

Foto de portada: ©Pexels

¿Te ha gustado el relato?

Deja tu opinión en un comentario o si lo prefieres cuéntamelo en Twitter o Instagram.

Y si quieres más puedes descargarte mis libros Confinados y Un día en la guerra totalmente gratis en esta misma web.

¡Disfruta de la lectura!

Deja un comentario