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El plano maestro

Plano general, zoom al rostro.

Llevo muchos años estudiándolos. Viendo sus películas, sus dejes, sus manías y sus particularidades. Cómo la forma de contar la historia cambia según la forma de encuadrar, de darle ritmo a las escenas.

Plano detalle del reflejo de la pantalla en las gafas.

A veces me gusta jugar a imaginar cómo habría sido una película contada por otro director. Si La lista de Schindler habría triunfado siendo dirigida por Spike Lee; cómo habría resultado Gladiator con los tonos pastel de Wes Anderson; si El Padrino III habría sido un mejor cierre a la historia con Scorsese a los mandos. En definitiva, cómo una gran película habría sido mejor o peor en manos de otro gran director.

Travelling sobre las estanterías llenas de películas y guiones.

En otro universo seguro que podría disfrutar de esas maravillas, en este sólo puedo imaginarlas.

Travelling circular del protagonista en su mesa de trabajo.

Puede que, de primeras, parezca un obseso del cine. Eso es porque lo soy. La falta de amigos, la falta de gente con la que hablar en la vida real convirtió a los Goonies, Mad Max, Holly Golightly,  Vito Corleone, Butch Coolidge, Frodo Bolsón o Sarah Connor en mis amigos, y los actores que los interpretaban en mis ídolos. Todo un mundo de personajes falsos y a la vez totalmente reales a mi entera disposición siempre que los necesitase.

Plano sobre el hombro caminando por el pasillo.

Lo que fue una vía de escape ante una infancia difícil se ha convertido en una forma de vida que, con un poco de suerte, por fin me dará para comer: después de años haciendo anuncios y pequeños cortos, me ha llegado mi oportunidad. Voy a dirigir mi primer largometraje.

Plano holandés.

Aquí es donde empieza mi carrera de verdad, y aquí es donde quiero dejar mi huella. Por eso llevo dos semanas pensando en cuál debe ser el plano maestro, ese que todos los directores tienen y que hace sus películas únicas.

Plano contrapicado.

Puede que los productores duden de mi grandeza, al fin y al cabo sólo soy un debutante, pero no me importa. Saldrá bien.

Plano detalle a la sonrisa.

Les demostraré que valdrá la pena.

Primerísimo primer plano a la comisura de la boca.

Que yo valgo la pena.

Plano americano de espaldas.

Kubrick tenía su plano completamente simétrico, Hitchcock el “dolly zoom”, Tarantino el plano desde el maletero, Ozu el plano del tatami, Leone sus primeros planos de los ojos… Todos grandes cineastas, todos valientes en sus propuestas y todos con sus planos reconocibles. Eso debo hacer yo, y por fin he dado con mi propuesta.

Plano cenital alternado con plano nadir. El plano maestro.

Ese va a ser mi sello. Una mezcla desconcertante, intensa, definitiva. La grandeza del nadir con la lejanía del cenital. Servirá para la toma de la llegada de la policía a la carrera, o para el momento en el que los protagonistas se besan por primera vez. Habrá que preparar suelos de cristal y grúas para colgar las cámaras, pero qué demonios. Es mi primer largometraje y debe ser memorable.

Fundido a negro. Títulos de crédito.

Foto de portada: ©Pexels

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2 comentarios en «El plano maestro»

  1. Vamos!!! que sabía que existían los planos de rodaje, pero ni apreciarlos en ningún momento. Tendré presente mis nuevos conocimientos cuando vea la próxima película.
    Un abrazo

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  2. Cierto…cada individuo crea su historia, vive …transmite …transforma. ..
    eso es lo maravilloso….un director con sus conocimientos aplicados a su obra se siente como un dios creador ………..
    Ú N I C O …

    Responder

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